Productores de cerezas de Ñuble temen perder el 50% de sus cosechas o sufrir una pérdida total debido a las intensas lluvias y vientos en plena etapa de floración.
El mal tiempo favorece la aparición del tizón de las flores, la pudrición parda y diversas enfermedades bacterianas que destruyen el fruto en desarrollo. Este panorama mantiene en alerta a los huertos de Quillón, Coihueco, Bulnes y Chillán, donde se concentra la mayor superficie productiva de la región.
Los agricultores Luis Rivera y Patricio Sandoval advirtieron que sin floración no hay fruta y anticipan un año muy complejo para el campo local. Asimismo, el seremi de Agricultura de Ñuble, Juan Luis Enríquez, confirmó que las precipitaciones reducen la cuaja y anticipó que una menor cosecha terminaría empujando al alza los precios finales al consumidor.
“Yo creo que al 50% vamos a disminuir con estas lluvias; si viene una lluvia de unos 20 o 30 mm, se pierden todas”, lamentó Daniel Monsalves, concejal de Quillón y exportador de cerezas. El dirigente enfatizó que el agua causa un daño irreparable cuando la fruta entra en maduración, amenazando la sustentabilidad de muchas familias frutícolas.
👉 Comparte esta noticia con alguien a quien le pueda servir.
Puntos Clave
• 🌧️ Lluvias en floración amenazan con pérdidas de hasta 100%.
• 📉 Exportadores proyectan caída mínima del 50% en cosechas.
• 🍄 Humedad activa pudrición parda y tizón de flores.
• 💰 Menor oferta agrícola encarecerá el precio al consumidor.
Fuente: Prensa regional - Tags: San Carlos, Punilla, Ñuble, Quillón, Coihueco, Bulnes, Chillán, Agricultura, Cerezas, Economía.
