Una práctica que excede y aleja al municipio de los
parámetros comunicacionales va en aumento en San Carlos: la conversión de la
información pública en un producto cerrado, encapsulado, que impide a los
medios y a la ciudadanía acceder a la materia prima de la noticia.
Este modelo, muy alejado de las comunicaciones
institucionales, deberá ser advertido por los estamentos reguladores. Vulnera
el espíritu de la Ley N°20.285 sobre Acceso a la Información Pública y, de
mantenerse, podría exponer al municipio a sanciones concretas.
Del comunicado formal al video farandulero
Hasta hace no muchos años, el municipio emitía comunicados
de prensa formales. Documentos escritos, con datos concretos, que los medios
podíamos utilizar como base para elaborar nuestras informaciones con criterio
propio.
Esa práctica se ha diluido. Hoy, el municipio ha dejado
prácticamente de lado los comunicados formales. En su reemplazo, utiliza breves
comentarios en Facebook y, sobre todo, videos en redes sociales. Videos donde
el protagonismo de la autoridad es evidente, donde las imágenes y el audio se
editan para construir un relato único, cerrado, que no admite interpretación.
Videos que, más que informar, buscan engrandecer la figura de la autoridad de
turno, con un tono que roza lo farandulero.
El problema no es el formato. El problema es que ese video
se convierte en el único acceso a la información, imposibilitando separar la
noticia de la propaganda.
Material público, no promoción personal
El material audiovisual y de comunicaciones del municipio es
de acceso público. No constituye un material de promoción personal, aunque así
parezca en la edición final.
La Ley de Transparencia es clara: estamos hablando de
material municipal, elaborado con fondos públicos, que forma parte de la
gestión. Eso significa que debería ser entregado a los medios en formato libre:
fotos separadas, videos en bruto, audios sin editar, textos editables. Para que
los medios, con independencia editorial, redacten e ilustren sus informaciones
de manera libre.
Pero eso no ocurre. El municipio toma las imágenes y el
audio, los encapsula en un video de propaganda personal y los publica en redes
sociales. Si un medio quiere el material en bruto, este no se encuentra
disponible al público ni a los medios.
Lo que dice la ley y la jurisprudencia
El Consejo para la Transparencia (CPLT) ha favorecido la
entrega de información en formatos que permitan un uso periodístico. Si un
medio solicita explícitamente "las grabaciones en bruto" o "el
material audiovisual sin editar" y el municipio posee ese material, debe
entregarlo de manera oportuna. No puede alegar que el video editado en YouTube
es suficiente, porque el material en bruto es información distinta y más
completa.
La negativa a entregar este material no es una mala práctica
comunicacional. Es una infracción a la ley que puede acarrear sanciones
económicas personales para la autoridad, que van desde el 20% al 50% de su
remuneración mensual.
Propaganda disfrazada de información
El municipio, a través de "en vivos" y videos
faranduleros, confecciona una pieza audiovisual que imposibilita separar la
noticia de la propaganda. La información se entrega ya masticada, interpretada,
teñida con calificativos grandilocuentes.
En medio de los recientes temporales, esta práctica se ha
vuelto más evidente. La necesidad de protagonismo contamina la comunicación
institucional. Mientras la ciudadanía necesita datos concretos, el municipio
ofrece relatos empalagosos, donde la autoridad aparece como el único rostro de
la gestión.
Un llamado al Concejo Municipal
El concejo municipal debería advertir este modelo y exigir
información concreta a los ciudadanos y a los medios. La información pública no
puede quedar secuestrada detrás de un video de propaganda personal.
Proponemos medidas concretas:
Reponer la práctica de emitir comunicados de prensa
formales, como manera oficial y rigurosa de comunicar el accionar de la
corporación edilicia.
Disponer de un repositorio digital donde los medios puedan
acceder al material público sin editar: fotografías en alta resolución,
grabaciones en bruto, documentos originales.
La información no se negocia, se entrega
Los medios no pedimos privilegios. Pedimos lo que la ley nos
garantiza. Pedimos lo que la comunidad necesita para estar informada.
La transparencia no se demuestra con videos bonitos ni con
"en vivos" bajo la lluvia. Se demuestra con acceso real, oportuno y
sin cortapisas a la información pública.
Mientras el municipio encapsule la información en videos de
propaganda personal, seguirá alejándose de los estándares comunicacionales que
San Carlos merece. Y los estamentos reguladores, tarde o temprano, tendrán que
advertirlo y sancionarlo.
San Carlos Online seguirá ejerciendo su derecho a solicitar
información y, si es necesario, recurrirá al Consejo para la Transparencia
cuantas veces sea preciso. Porque la información pública es de todos. No es de
ninguna autoridad, no es del Concejo Municipal, no es de ningún funcionario. Es
de cada ciudadano que la paga con sus impuestos.
Y la información, insistimos, no se negocia. Se entrega. Es
la ley. Es la democracia. Es el derecho de todos.
San Carlos Online - Periodismo independiente al servicio de
la comunidad
Si usted ha sido testigo de negativas de información por parte del municipio, puede presentar un reclamo ante el Consejo para la Transparencia en www.consejotransparencia.cl.

