Recursos y cuestionamientos
La modificación presupuestaria fue ingresada al Concejo bajo el concepto de “programas comunitarios”, hecho que generó reparos entre los concejales, quienes consideraron inapropiado el uso de dicha clasificación para financiar gastos operativos de un recinto comercial. El concejal César Ortiz advirtió que la glosa “no corresponde a un programa comunitario”, mientras que su par Roberto Caro rechazó la iniciativa y dejó constancia en acta de que no ha recibido los informes solicitados sobre la gestión del terminal, el cual sigue sin contar con ordenanza municipal a más de un año de su apertura informal.
Durante la misma sesión, la concejala Polanco señaló que había aprobado la medida considerando que los ítems estaban contemplados en el presupuesto vigente, pero desde la administración se explicó que la extensión del contrato de arriendo había obligado a realizar esta modificación. El alcalde informó que los recursos para la compra definitiva del inmueble siguen en revisión por la Contraloría General de la República, en el marco de una solicitud de crédito por $1.900 millones a la Subdere, a pagar en un plazo de ocho años. Este endeudamiento permitiría adquirir el exterminal de Tur Bus, comprometiendo los presupuestos de las futuras administraciones municipales.
Debate por el gasto y necesidades del recinto
El concejal Pizarro consultó cuántos funcionarios trabajan actualmente en el terminal, a lo que el alcalde respondió que eran cinco. El edil cuestionó que dentro de los ítems se contemplaran $2 millones para calzado, afirmando que “parece un gasto sobredimensionado”. El alcalde replicó que “es posible que esté un poco sobredimensionado, pero si no se gasta todo, se mantiene”, generando comentarios en la sala sobre los criterios de asignación de gastos dentro del municipio.
Próximos pasos
Tras el debate, el alcalde propuso al edil Pizarro citar a una comisión de régimen interno para revisar un borrador de ordenanza municipal que regule el funcionamiento del terminal. La reunión fue fijada para este miércoles por la tarde, con el propósito de avanzar en la formalización del recinto y resolver las observaciones realizadas por Contraloría. El alcalde insistió en que esta instancia permitirá definir criterios claros para el cobro a las empresas de buses, actualmente suspendido.
Terminal sin regularización
Hasta la fecha, el terminal municipal de San Carlos ha funcionado sin ordenanza, sin patente y sin autorización de funcionamiento, pese a ser administrado directamente por el municipio. Tampoco se ha establecido un cobro formal a las empresas usuarias, aunque uno de los funcionarios contratados ha entregado cifras estimadas de pasajeros como base del futuro modelo de gestión. La expectativa del consistorio es concretar la compra y formalización definitiva del recinto durante 2026, pero las dudas sobre su legalidad y sustentabilidad financiera persisten dentro del Concejo. Mantente informado con las noticias de tu región.
👉 Comparte esta noticia con alguien a quien le pueda servir.
