Los incendios forestales no solo arrasan las colmenas, también destruyen la vegetación melífera que alimenta a las abejas, dejándolas sin recursos para sobrevivir. Cuando esto ocurre, los apicultores deben actuar rápido para evitar que sus colonias colapsen.
La primera medida, según el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), es trasladar las colmenas a otra zona con vegetación melífera disponible hasta que el área afectada se recupere. Sin embargo, cuando esto no es posible, existen alternativas que pueden marcar la diferencia.
Una de las más urgentes es instalar bebederos de agua a menos de 100 metros del apiario, considerando que cada colmena consume varios litros diarios. El SAG recomienda 3 litros por colmena, renovados cada 3 días, con estructuras que permitan a las abejas posarse sin ahogarse.
Tras un incendio, la salud de las colonias también se complica porque al reducirse la postura de la reina, aumenta la infestación de varroa en abejas adultas. Por eso es crucial realizar controles sanitarios específicos para esta enfermedad que debilita aún más las colmenas.
La alimentación de emergencia incluye harina de soya, levadura de cerveza o harina de quinua como fuente proteica, más jarabe de fructuosa para reemplazar el néctar perdido. Se deben proporcionar al menos 250 gramos por colmena a la semana durante dos meses, preferentemente como pasta para evitar el pillaje. Esta alimentación debe entregarse temprano en la mañana o al atardecer, cuando hay menos actividad.
Otras medidas incluyen fusionar colonias débiles (una colmena fuerte tiene al menos 8 marcos poblados), reducir la carga apícola en un 30% si hay más de 30 colmenas por apiario, y prevenir el pillaje tapando fisuras y no dejando restos de alimento expuestos. Más detalles en www.sancarlosonline.cl
📌 Puntos clave:
- 🐝 Reubicación es la medida más efectiva
- 💧 Agua constante previene colapso por calor
- 🍯 Alimentación artificial mínimo 2 meses
Fuente: reporteagricola.cl
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