Son US$387 millones de inversión
Una represa de 136 metros de
altura con una capacidad de almacenamiento de agua de 625 millones de metros
cúbicos es la estructura principal de uno de los proyectos más esperados por la
actual administración y por la industria: el embalse Punilla.
Esta concesión a cuarenta años es
el puntapié inicial de una serie de pequeños y medianos embalses que el
Ministerio de Obras Públicas (MOP) quiere impulsar. Pero esta obra, cuyas Bases
de Licitación se encuentra hace poco más de una semana en Contraloría, no sólo
busca almacenar agua sino que también producir electricidad. Su potencia
estimada bordea los 100 MW, por lo cual podría despertar interés no sólo de
constructoras y concesionarias de infraestructura, sino también de firmas
eléctricas.
A pesar de que el llamado a
licitación se haría durante el primer semestre de este año, ya son 25 las
firmas que han comprado las bases. De ellas, hoy tres ya están precalificadas:
Astaldi, Consorcio BBB (Belfi, Besalco y Brotec) e Ingeniero Civiles Asociados.
Adicionalmente, el ministerio evalúa a Consorcio Citra-Ferrovial, Consorcio
Infraestructura Punilla (que conforman ACS, firma española ligada al empresario
Florentino Pérez, y Dragados, constructora relacionada con el mismo holding),
Salini Impregilo y Sacyr Concesiones.
Este embalse multipropósito para
riego y generación de energía hidroeléctrica se proyecta en el río Ñuble,
comprendiendo la provincia del mismo nombre, extendiéndose a parte de las comunas
de San Carlos, Chillán, Ñiquén, San Nicolás, Coihueco y San Fabián de Alico, en
la Región del Bíobío.
Según informa el MOP, esta obra
genera beneficios directos para la economía, como mejores superficies
cultivables, mejor seguridad de riego y control de crecidas, más de 60 mil
hectáreas con riego efectivo, 6 comunas beneficiadas, entre otros. Además,
significaría un mejor desarrollo agrícola y económico para toda la región.
“En la actualidad un porcentaje
importante de la superficie regada considera el riego de trigo, praderas
(mayoritariamente natural) y otros, que se riegan muy poco producto de la
disponibilidad natural del río”, destacó el ministerio, el que puntualizó que
“con la construcción del embalse se podrá disminuir las praderas y el trigo, dando
paso a frutales y cultivos industriales, entre otros, que hoy no tienen la
oferta necesaria para su pleno desarrollo. Además, el Embalse permitirá el
riego de aproximadamente 10.000 hectáreas adicionales, de predios que hoy en
día no cuentan con Derechos de Agua”.
No obstante ello, dentro de la
industria se comenta que esta obra ha despertado gran interés dentro de las
eléctricas.
Hasta el momento, a pesar de que
no han presentados documentos a la autoridad para precalificarse por la
concesión del embalse, figuran nombres como Pacific Hydro Chile; Tractebel
Engineering, ligada a GDF Suez; Abengoa, compañía de ingeniería y construcción
ligada al negocio energético; y la estatal china Sinohydro Corporation de
ingeniería y construcción de proyectos hidroeléctricos.
Del mismo modo, dentro de la
lista de constructoras que han mostrado interés por este proyecto, están firmas
como Besalco, conocida por participar en concesiones, construir y luego vender
la operación de las mismas.
