El foco está puesto en que lo que llega no traiga plagas ni enfermedades. Por eso, los funcionarios del SAG se tomaron en serio la pega y salieron a terreno. El director regional, Roberto Ferrada, estuvo presente en las fiscalizaciones en el San Vicente Terminal Internacional (SVTI), en la costa de Concepción. Allí revisaron lote por lote, desde semillas hasta turba, para verificar que cumplieran con los requisitos fitosanitarios.
Y no fue solo un operativo de rutina. El trabajo se hace codo a codo con Aduanas y los administradores portuarios para agilizar los trámites sin descuidar la seguridad. La idea es que los productos no queden eternamente en el puerto, pero tampoco que pasen sin control. Es un equilibrio que buscan lograr en cada jornada.
Los números son reveladores. Entre enero y julio de este año, Chile importó 3.362 toneladas de semillas. De ese total, casi la mitad (49%) entró por los puertos del Biobío. Específicamente, 1.632 toneladas llegaron por esta vía, principalmente al SVTI. Los principales orígenes son Nueva Zelanda, Alemania y Dinamarca, con especies como ballica, canola, pasto ovillo y trébol.
Pero no todo fue bien en esta revisión. El SAG detectó un lote que no cumplía con la normativa y actuó con firmeza: rechazaron 10 toneladas de semilla de Lolium (ballica). La medida fue tajante: se ordenó su reembarque al país de origen. Es un golpe para el importador, pero una señal clara de que los controles no son un simple trámite.
- 📦 Aumento del 51% en fiscalizaciones en puertos del Biobío.
- 🌾 Revisaron semillas, turba y productos del campo.
- 🚫 Rechazaron 10 toneladas de semilla de Lolium.
- 🧑🌾 Control se intensificó por desvíos de naves por mal clima.
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