A meses de su apertura al público, la obra de $1.500 millones del Serviu genera críticas por atochamientos vehiculares y falta de fiscalización municipal, en medio de un complejo escenario para el comercio establecido.
Pese
a encontrarse en pleno uso cotidiano desde hace varios meses, las obras del
semi-paseo peatonal de calle Serrano —en el tramo entre Gazmuri y Balmaceda
ejecutado por el Serviu— continúan sin una entrega e inauguración oficial por
parte de las autoridades.
El
proyecto, que contempló una inversión cercana a los 1.500 millones de pesos a
través del programa de rutas peatonales, terminó distanciándose de la promesa
original de un paseo exclusivo: el trazado resultante dejó veredas y calzada a
un mismo nivel, configurando un modelo híbrido, donde peatones, automóviles y
locomoción colectiva deben disputar un espacio reducido.
Esta
configuración ha intensificado los problemas de congestión y seguridad vial en
el corazón de la comuna. Aunque se reconoce la renovación del pavimento y la
infraestructura básica, el diseño con una sola vía vehicular colapsa a diario
en los horarios punta, particularmente con el flujo del terminal de buses
rurales, el tránsito hacia el Hospital de San Carlos y los horarios de entrada
y salida del Instituto Santa María (INSAMA).
Lejos
de brindar una experiencia caminable y expedita, la arteria se ha transformado
en un constante cuello de botella, donde conviven el riesgo para los transeúntes
y el descontento de los conductores.
A
este panorama se suma el estancamiento en la regulación del comercio informal.
Aunque el municipio intentó delimitar espacios pintando espacios en las veredas, los
compromisos de un plan integral de ordenamiento y fiscalización no se han
concretado, dejando las ordenanzas existentes sin una aplicación efectiva.
La proliferación de puestos ambulantes agudiza la molestia del comercio formal de San Carlos, gremio que hoy enfrenta una severa caída en sus ventas, escasa liquidez circulante y los efectos del desempleo local, exigiendo con urgencia una política comunal clara que devuelva el orden al centro urbano.
