Municipio enfrenta millonarias demandas en el inicio de 2026


La administración municipal se encuentra bajo presión tras una ola de acciones legales interpuestas por exfuncionarios que acusan despidos injustificados, discriminación política y vulneración de derechos fundamentales. A esto se suma la tramitación actual de dos recursos de nulidad en el tribunal de alzada.

Un complejo escenario judicial sacude a la Municipalidad de San Carlos durante el arranque de este 2026. La entidad edilicia, enfrenta una batería de litigios que podrían comprometer seriamente las arcas municipales, derivados de una serie de desvinculaciones ocurridas a finales de 2025.

Según documentos a los que ha tenido acceso este medio, la justicia laboral podría fallar en contra del municipio, cuestionando la legalidad de los vínculos a honorarios y reconociendo la existencia de relaciones laborales encubiertas.

El precedente: La condena en el caso Meriño

Uno de los golpes más duros para la defensa municipal quedó plasmado en la sentencia dictada recientemente. El tribunal acogió la demanda de Victoria Meriño Sepúlveda, Técnico en Enfermería (TENS) del área dental, quien prestó servicios por más de 8 años bajo la modalidad de honorarios.

El fallo, contundente en sus argumentos, declaró la existencia de una relación laboral, estableciendo que las funciones de Meriño no eran accidentales, sino habituales y propias del servicio. Como resultado, se condenó al municipio al pago de más de $11 millones de pesos por conceptos de indemnización por años de servicio, recargo legal del 50%, aviso previo y feriados adeudados.

La nueva ofensiva legal: Demandas en curso

Lejos de cerrarse el capítulo, el municipio enfrenta actualmente tres nuevas demandas ingresadas en los últimos meses.

1. Acusaciones de discriminación política (Caso Contreras): La demanda más cuantiosa y compleja es la interpuesta por Johanna Contreras Espinoza (ex administrativa a contrata), quien presentó una denuncia por Tutela de Derechos Fundamentales. En el libelo, Contreras acusa discriminación por razones políticas, argumentando que su desvinculación —tras haber obtenido la "confianza legítima"— obedeció a su cercanía con la administración del exalcalde Gastón Suazo y no a razones presupuestarias reales. La demandante solicita indemnizaciones que, sumando daño moral y lucro cesante, superan los $47 millones de pesos.

2. Coordinadores y Profesionales (Casos Caro y Cofré): Por su parte, Luis Caro Contreras, ex coordinador del Programa de Personas Mayores, demandó la declaración de relación laboral tras ser despedido en noviembre de 2025. Caro, exige indemnizaciones y el pago de cotizaciones previsionales por todo el periodo trabajado (desde 2022), acusando un "falso honorario".

Similar es la situación de Maribel Paulina Cofré, asistente social que prestó servicios desde 2022. Su defensa alega que, pese a firmar contratos a honorarios, cumplía horarios, tenía jefatura directa y usaba credenciales institucionales, elementos propios de un contrato de trabajo. Cofré busca el pago de indemnizaciones y nulidad del despido, sumando pretensiones por cerca de $5 millones más cotizaciones.

La disputa escala a la Corte de Apelaciones: Casos Lara y Garrido

La estrategia municipal de judicializar estos conflictos ha trasladado la discusión a la Corte de Apelaciones de Chillán, donde actualmente se tramitan dos recursos de nulidad laboral ingresados en enero de 2026, los cuales mantienen en suspenso sentencias previas.

El primer caso, caratulado bajo el Rol Laboral-Cobranza 7-2026, corresponde a la demanda de Camila Lara Leiva. Tras la sentencia de primera instancia del 6 de diciembre de 2025, tanto la demandante como el municipio presentaron recursos de nulidad. El pasado 14 de enero de 2026, la Primera Sala de la Corte de Chillán declaró admisibles dichos recursos, ordenando incorporar la causa en la tabla de Reforma Laboral para su pronta vista y fallo.

Más compleja es la situación del segundo caso, protagonizado por Edgard Garrido Sepúlveda, quien demandó al municipio por Tutela de Derechos Fundamentales. Sin embargo, el proceso sufrió un traspié procesal: el 23 de enero de 2026, el tribunal de alzada ordenó devolver el expediente a primera instancia antes de revisar el fondo del asunto.

Estas maniobras judiciales no solo extienden la incertidumbre, sino que incrementan el riesgo de generar mayores intereses y costas judiciales para el municipio si los fallos de alzada confirman lo dictaminado por el Juzgado de Letras del Trabajo.

Un patrón cuestionado

El denominador común en estas acciones legales es la aplicación del principio de "primacía de la realidad". Los tribunales están determinando sistemáticamente que los contratos a honorarios utilizados por el municipio esconden verdaderas relaciones laborales regidas por el Código del Trabajo, obligando a la entidad a pagar indemnizaciones y cotizaciones que no fueron cubiertas en su momento.

Con montos demandados que se acumulan y sentencias que comienzan a quedar ejecutoriadas, la administración de Rubén Méndez enfrenta un 2026 complicado.

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