martes, 17 de diciembre de 2019

Compost de mostaza negra


AGRO.- (fia.cl).- Aunque se conoce que la mostaza negra no puede ser eliminada definitivamente, su control es una necesidad imperiosa.
Es por esta razón que el Gobierno Regional de Antofagasta junto al ministerio de Agricultura impulsaron una iniciativa que buscó desarrollar protocolos de producción de compost derivado de residuos de mostaza negra (Lepidium latifolium) para ser usado en el mejoramiento de suelos y disminuir la dispersión de la maleza.

El proyecto –ejecutado por el INIA Intihuasi e impulsado por FIA – logró obtener compostaje de alta calidad para la agricultura a partir de esta maleza, estableciendo protocolos de trabajo para la elaboración de este insumo.


Los resultados se dieron a conocer en un día de campo y seminario realizado en Calama donde el ingeniero agrónomo del INIA a cargo de la ejecución de este proyecto, Juan Luis Sepúlveda, explicó que la idea surgió en el transcurso de otra iniciativa, el desarrollo de protocolos de control de la maleza. El profesional cuenta que trabajando en ese proyecto se percataron que una de las formas de control que tenían los agricultores era cortar la maleza y quemarla, con toda la carga de contaminación que esta acción produce y con el riesgo asociado de incendios forestales presente en una zona saturada como Calama, por lo que había que hacer algo.

“Los suelos de la región son súper pobres en materia orgánica. Por esta razón vimos una oportunidad de convertir toda esta biomasa que genera la maleza en algo que fuera aprovechable, evitando la quema y aumentando los niveles de materia orgánica en los suelos de la zona”, explicó Sepúlveda.

Según lo expresado por el profesional, este trabajo comenzó a fines del 2017 y finalizó en noviembre de este año, tiempo en el cual se logró desarrollar protocolos de compostaje de alta calidad a partir de esta maleza.

“Esto quiere decir que ahora sabemos en qué proporciones y qué tipo de maleza podemos ocupar específicamente para generar un compost de buena calidad y que cumpla con todos los parámetros que exige la norma chilena de compostaje, la 2880”, declaró el ingeniero agrónomo del INIA.


Compost
De acuerdo con Sepúlveda, lo que se buscó en este trabajo fue lograr que el compostaje que se estaba produciendo alcanzara una cierta temperatura que permitiera que la semilla de mostaza negra, la materia prima de este producto, se inviabilizaran.

“De esta manera obtuvimos protocolos para obtener un compost que era seguro de aplicar en otros sectores y así no propagar la maleza. Esta investigación nos proporcionó una forma de detener la propagación de la mostaza negra en El Loa”, aseguró el especialista.

En relación con proporción de materia prima y compostaje obtenido, Juan Luis Sepúlveda aclaró que para la obtención del producto final se requiere que el agricultor disponga una pila de 1,5 metros de ancho por 1,5 metros de alto de material.


“La correcta disposición de este material le puede garantizar a un agricultor poder generar alrededor de 400 kilos de compost maduro”, resaltó el profesional, quien añadió que “lo ideal es que este compost sea utilizado inmediatamente y no sea acumulado, dado a que es producto de una descomposición microbiana orgánica y si lo dejamos mucho tiempo almacenado la carga de microorganismos benéficos va a ir disminuyendo. Siempre va a ser un aporte de materia orgánica al suelo, pero la gracia del compost es que aparte de ser materia orgánica nos genera una cantidad de microrganismos benéficos que generan vida en el suelo”.




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