La reacción del
público del Nacional será el mejor termómetro para Vidal, Sampaoli y Claudio
Bravo.
Por 90 minutos, el
Estadio Nacional será una especie de Coliseo Romano, donde especialmente dos
hombres estarán en el ruedo para recibir la aprobación o la rechifla. Por un
lado, Arturo Vidal, dueño de todos los debates y charlas de café en las últimas
horas. Por otro, Jorge Sampaoli, apuntado por muchos como de inconsecuente por
mantener al jugador en la Selección, aunque varios también se arroparon a su
lado justificando su decisión. Incluso Claudio Bravo estará en evaluación
popular después de su desmedido reclamo el lunes, con insulto incluido, por el
poco aliento.
Lo de Vidal tendrá
varios capítulos, antes, durante y después del partido. Incluso si Sampaoli
decide a última hora sentarlo en el banquillo.
Pasadas las 19
horas, ya instalados en el Nacional, los jugadores de la Selección saldrán a
caminar por la cancha, un ritual que se repite en todos los partidos. Allí,
será el primer cara a cara del volante con el público. Será la primera medición
para saber cómo viene la mano.
Casi una hora
después, a la hora del calentamiento, y seguramente con el estadio lleno,
estará el otro momento clave para Vidal.
No sólo porque estará otra vez a vista de todos, sino que además su nombre será
anunciado por los altoparlantes en la formación de Chile. En los duelos ante
Ecuador y México, fue junto a Gary Medel uno de los dos más ovacionados por los
hinchas.
Aplauso o rechifla.
El público del Nacional decidirá libremente su juicio sobre Vidal. Lo que está
claro es que todos los ojos del mundo estarán son el Rey Arturo.
C. Caamaño /
19/06/2015 - 07:00
