Profesionales cuestionan labor del SAG frente a plaguicidas


Profesionales cuestionan labor del SAG frente a plaguicidas

LOCAL.- María Elena Rozas de la Red Acción en plaguicidas y el agrónomo de Ñuble, Jesús Paredes abordaron  en SC Online el informe de la Contraloría General de la República que develó que el SAG autorizó 99 plaguicidas prohibidos en Europa.

El informe de la Contraloría da cuenta de la falta de antecedentes que el SAG tiene a la mano a la hora de dar visto bueno a un plaguicida, Incluso se cuestiona que no soliciten ayuda a organismos competentes, como los Ministerios de Salud o Medioambiente, para conocer el impacto de estas sustancias en humanos, animales y en el entorno.

María Elena Rozas dijo que esperan  que los parlamentarios convoquen  al SAG para que dé explicaciones sobre esta situación: “Es tan grave lo que se ha denunciado, nosotros sabíamos que el SAG no estaba cumpliendo con su función, pero que esto sea corroborado por una auditoría muy acuciosa de la Contraloría, resulta muy importante, ya que además  salieron otros datos, como por ejemplo que el SAG no está cumpliendo con el acuerdo de Róterdam sobre comercio de plaguicidas peligrosos, acuerdo que Chile firmó y ratificó y el SAG, que es la autoridad nacional designada, es decir tenía la obligación de informar a  este acuerdo de qué plaguicidas  se comercializan en Chile”.

Sobre la situación de los plaguicidas en Ñuble   y la autorregulación de su uso por parte de agricultores, el agrónomo  Jesús Paredes dijo: “Hay muy pocos lugares de discusión de este tipo de temas, el  colegio de agrónomos está en la misma línea del SAG y no se discute  este tema. Tampoco entre los campesinos “ellos usan y compran, no más”. No hay instancia de participación ciudadana en estos temas y justamente existe el principio precautorio que el SAG podría utilizar y solo con la información que hay, el SAG podría detener la comercialización de estos productos, pero el SAG ni siquiera eso hace”.

Ambos invitados coincidieron en que la difusión de esta temática podría ayudar a la comunidad a evitar  la manipulación y el uso de estos peligrosos productos y, por otro lado, a  valorar  la realización de una agricultura ecológica”.