10 claves para rentabilizar tu huerto de avellanos


10 claves para rentabilizar tu huerto de avellanos

AGRO.- La producción de avellanos en Chile es cada vez más moderna, las técnicas de producción son más sofisticadas y cada día contamos con más herramientas tecnológicas para el desarrollo de nuestros frutales. Mejoran las técnicas de poda y formación, cambia la genética y comenzamos a tener mejor calidad de plantas. La industria se organiza y comenzamos a aparecer en el escenario mundial del avellano, a ser líderes y protagonistas de una gran industria. Todo esto representa muchos desafíos y metas que lograr.

Al definir nuestro proyecto de un huerto de avellanos es importante tener en cuenta los siguientes diez aspectos básicos que se transforman en las claves para lograr rentabilizar tu huerto de avellanos.

1. ZONA AGROCLIMÁTICA ESCOGIDA

Uno de los factores más importantes al definir la zona donde queremos establecer nuestro huerto es considerar las horas frío para lograr una buena brotación y futura producción de nuestro huerto. Si bien este requerimiento depende directamente de la variedad establecida, podemos hablar de promedios de 500 horas para flores masculinas y alrededor de 700 horas para las flores femeninas. Como sabemos la polinización ocurre en pleno invierno, por lo que es importante disponer de días soleados y con algo de brisa para que el polen pueda volar y hacer su trabajo.

Otro factor importante es que no existan heladas tardías de octubre que puedan complicar la cuaja de nuestros frutos. Ojalá que durante los meses de marzo y abril no existan presencia de abundantes lluvias, las que podrían complicar las condiciones del suelo para poder realizar de buena forma nuestra cosecha y que podría llegar a transformarse en pérdidas económicas.

Según la zona, debemos considerar la radiación existente dado que algunas variedades sufren más con esta excesiva radiación. Es por esto que cada día se hace más necesario abordar este problema a través de fertilización diferenciada y, por otra parte, la utilización de protectores solares.

2. SUELO Y SU PREPARACIÓN

El avellano se adapta a varios tipos de suelo, prefiriendo suelos de pH neutro, bien drenados y bien estructurados. La mayor cantidad de raíces tienden a colonizar los primeros 60 centímetros de suelo, pudiendo llegar a más profundidad si el suelo y el manejo agronómico lo permiten.

La maquinaria utilizada para la preparación del suelo debe estar muy bien escogida, dependiendo del tipo de suelo en su composición física y la humedad de este. El momento de la preparación es una muy buena oportunidad para realizar las correcciones necesarias, aplicaciones de enmiendas y fertilizantes para tener un suelo bien estabilizado en su pH, fértil y muy bien estructurado con el objeto de lograr un buen establecimiento de nuestras plantas y con grandes proyecciones de producción en el futuro.

3. ELECCIÓN DEL EQUIPO DE RIEGO

El sistema de riego a implementar debe definirse en función de nuestro suelo y la zona agroclimática donde nos encontremos, si ponemos por ejemplo la Región del Maule, el riego debe estar diseñado para suplir todas las necesidades hídricas que presente la planta, y si el proyecto está en zonas de alta pluviometría en verano debe considerar en el diseño estas condiciones, de tal forma poder suplir las necesidades de la planta cuando las lluvias no sean las suficientes para cumplir la demanda del cultivo.

Todo esto debe estar muy bien armado de tal forma que el huerto no se vea estresado por causas hídricas en ningún minuto de su desarrollo, ya que es muy importante saber que durante la temporada estival estamos haciendo crecer la planta para producciones futuras, diferenciando las yemas para la producción del próximo año, engordando nuestra fruta para la cosecha del mismo periodo y engordando amentos que nos servirán para la polinización invernal.

4. DENSIDAD O MARCO DE PLANTACIÓN

Hoy en día la fruticultura mundial tiende a nuevas técnicas de plantación, en especial cuando nos referimos a densidad de árboles por hectárea, los avellanos no se quedan atrás y siguen la innovación con mayores densidades obteniendo muy buenos resultados.

La densidad que definamos para nuestra plantación está directamente relacionada con las variedades escogidas, en relación a su hábito de crecimiento y al tipo de suelo, ya que variedades menos vigorosas podrán ser plantadas a mayor densidad.

10 claves para rentabilizar tu huerto de avellanos

Al definir la densidad también es un factor importante la formación que realizaremos. Todos estos factores técnicos son muy importantes en el momento de desarrollar nuestro huerto, pero no hay que dejar sin considerar el factor comercial en la decisión de nuestra variedad. Hay variedades que hoy en el mercado nacional se pagan mejor que las otras, como es Giffoni, mientras que otras son de mejor rendimiento industrial, como son las variedades americanas y variedades de pepa grande que podrían ser utilizadas para mercados especiales que la demanden, por ejemplo como snack.

Debemos tener en cuenta que una mayor densidad de plantas por hectárea nos lleva a la anticipación de nuestros flujos productivos, por lo tanto, a un tiempo más corto en la recuperación de nuestra inversión.

Hace diez años atrás hablábamos de densidades 5×4 como algo normal y 6×4 también; hoy ya existen plantaciones 5×2 en las que se advierte un muy buen futuro en el desarrollo de los árboles, formaciones de setos, multiejes y monoejes, y ya existe la utilización de reguladores de crecimiento con muy buenos resultados.

Al referirnos a la estructura de los polinizantes debemos considerar que la industria necesita fruta limpia y con pureza varietal, por lo que se hace importante poner nuestros polinizantes en bloques o hileras completas. De esta forma tenemos una cosecha limpia y diferenciada. Debemos considerar entre un 15% a 20% de polinizantes para Giffoni. La variedad Barcelona sigue siendo una de las más importantes en la polinización.

5. ELECCIÓN DEL MATERIAL GENÉTICO

La genética es el origen de nuestro proyecto. Es importante que después de tener definida la genética que utilizaremos, ya sea por una decisión comercial o técnica, podamos disponer de ella y estar seguros de que corresponde a lo requerido y solicitado. Para esto hay que disponer de plantas de un buen vivero certificado, donde estemos seguros que el origen del material utilizado, en el caso de plantas de estacas, sea de plantas sanas y productivas.

Tal como en otras especies las plantas de origen in vitro fueron ganando espacio y desplazando a las plantas producidas por enraizamiento de estacas, en los avellanos no es diferente. Hoy ya contamos con plantas de origen in vitro en Chile, por ahora en manos de dos laboratorios con producciones comerciales. La calidad radicular, vigor y homogeneidad que se logran en nuestros huertos son factores muy importantes y determinantes al momento de definir el origen de nuestra planta.

6. ESTABLECIMIENTO

Las raíces, además de ser el sostén de la planta al suelo, cumplen una función fundamental en la fisiología de esta ya que son las encargadas de llevar nutrientes desde el suelo a toda la planta. Es por esto que la plantación juega un rol fundamental. Saber posicionar la planta en su lugar definitivo es una labor que no se debe tomar al azar.

La posición de las raíces es un tema importantísimo para un buen establecimiento del huerto y su buen crecimiento en el futuro, con raíces sanas, desinfectadas, inducidas hormonalmente para un buen establecimiento son los factores más relevantes en esta labor.

7. REGAR Y FERTIRRIGAR

Regar es una de las labores más complicadas que debemos enfrentar en el día a día, lo primero es tener un buen diseño de nuestro riego, bien sectorizado, con homogeneidad dentro de los rangos requeridos, acorde a la zona donde nos encontramos y después de eso hay que aprender el arte del riego, que se transforma en lo más importante para comenzar con un buen crecimiento de los árboles. Las raíces necesitan mucho oxígeno en el suelo para lograr un buen desarrollo por lo cual no debemos abusar del agua y nunca debemos tomar recetas de otros campos, lo que nos llevaría al fracaso seguro.

Cuando hablamos de riegos largos más distanciados o riegos cortos más seguidos, no hay duda de que todos esos conceptos están muy bien utilizados siempre y cuando sean en el suelo indicado, con la variedad indicada y en el periodo de crecimiento que se encuentren los árboles.

El fertirriego es esencial para lograr un buen desarrollo del huerto y lógicamente la producción sostenida en el tiempo, eliminando añerismos que aún no tenemos 100% resueltos. Es muy importante tener claro la diferenciación entre dietas vegetativas y dietas generativas, lo que nos dará la diferencia en lo que logremos con nuestro huerto: debemos saber cuándo, cómo y por qué utilizar cada una de ellas, de esta manera vamos camino al éxito. Es necesario tener claro cuándo debemos hacer crecimiento vegetativo, diferenciación de yemas, engorda de fruto y poscosecha.

Los tiempos de fertilización durante el riego son fundamentales para entregar a la planta el fertilizante en el tiempo y lugar indicado. De otra forma podemos incurrir en pérdidas económicas y una muy baja utilización de nutrientes por parte de la planta. 

8. PODA

La luminosidad es el factor esencial para una producción estable en el tiempo. Nuestras intervenciones de podas deben estar siempre orientadas a buscar luz y ventilación, solo así las producciones serán buenas y estables en el futuro, con fruta de calidad y plantas sanas.

Existen las podas de formación y de producción, las que se van orientando según el objetivo que tengamos de nuestros árboles, y que pueden ser mecánicas, manuales o combinadas.

9. SANIDAD VEGETAL

Otra de las claves es mantener una sanidad vegetal de nuestro huerto. Si logramos tener una planta bien equilibrada, con una buena masa radicular esto significa que estará más preparada para cualquier tipo de plaga o enfermedad.

Hoy podemos destacar como las principales plagas, el pulgón del avellano (Myzocollis coryli), cabritos (Aegorhinus superciliosus) y chinche pardo (Leptoglossus chilensis). Para su control se requiere un plan de manejo que utilice herramientas químicas mezcladas con herramientas biológicas, ya sean enemigos naturales, hongos entomopatógenos, etc.

10 claves para rentabilizar tu huerto de avellanos

Las enfermedades de la madera se ven cada vez con mayor frecuencia en los huertos de Chile. Hongos y bacterias son las responsables, pero una buena nutrición y ventilación de nuestro huerto nos ayudará mucho a mantener este tipo de enfermedades fuera de nuestros huertos sin tener grandes daños económicos.

En esto el cobre es un aliado estratégico que no tenemos que dejar fuera del programa fitosanitario. También es fundamental para tener una planta sana, las correcciones o apoyos con fertilizantes y bioestimulantes que podamos realizar para combatir el estrés que pueda sufrir la planta.

10. COSECHA

Una de las grandes ventajas del cultivo del avellano es la mecanización que podemos lograr en casi todas sus labores, lo que permite la posibilidad de crecer en grandes extensiones, teniendo el factor mano de obra controlado. Para esto se hace indispensable tener un suelo muy bien preparado para la acción de las maquinas cosechadoras, una planta de limpieza de fruta que nos permita su proceso de buena forma y secadores si la zona donde está nuestro huerto lo hace necesario. Así estaremos tranquilos para cerrar una temporada de la mejor forma.

Debemos estar preparados para realizar una buena logística de cosecha, sin olvidar nunca que en 45 días definiremos todo el esfuerzo que hemos realizado durante el año en nuestro huerto y que la fruta vale cuando está entregada en la planta de nuestro comprador, no cuando aún no somos capaces de levantarla del suelo.

Como conclusión y después de analizar estas diez claves, podemos decir que preocupándose de estos principales aspectos podemos tener un huerto productivo, sano y con producciones parejas y estables en el tiempo, rentabilizando nuestro huerto de avellanos.