Frutillas indoor


Frutillas indoor

No es el futuro, es el presente. No es una película de ciencia ficción, es la realidad. Y no es un sofisticado laboratorio de un lejano país, es España, y en unas semanas llegará a Huelva. Se trata de una avanzada solución de agricultura vertical altamente tecnológica, sensorizada y conectada a la nube que permite controlar la cosecha de los cultivos en remoto que han desarrollado Telefónica Empresas y Vertical Green, compañía de I+D para el sector agro, y que en enero va a ser probada para el cultivo de fresa por la cooperativa onubense de segundo grado Onubafruit, que está trabajando en una experiencia piloto para un proyecto de cultivo de fresas con tecnología RHPA en un espacio interior -indoor- de alta densidad.

Será de esta forma la provincia onubense el cuarto lugar del mundo en implantar esta tecnología al cultivo de la fresa, después de que hasta el momento solo haya sido implementada en Alemania, Francia y Estados Unidos, donde se va a apostar fuerte por la misma gracias al desarrollo de un proyecto que cuenta con una inversión de 150 millones de euros.

Según ha precisado a Huelva Información Hugo Scagnetti, CEO de Vertical Green, en estos momentos se encuentra en Madrid el contenedor donde se está probando esta nueva forma para el cultivo de fresa indoor, pero en enero será instalado en Huelva, donde permanecerá ocho meses, durante los que se realizarán las “pruebas agronómicas” necesarias antes de su implantación definitiva.

La nueva solución también se enmarca en la implantación de la denominada agricultura 4.0, un concepto que contempla cómo será la producción de alimentos en los próximos años, donde la robótica, las telecomunicaciones, la información digital y el marketing digital serán los protagonistas de lo que comemos; y que se basa fundamentalmente en la recopilación y análisis de datos sobre el cultivo para mejorar su calidad y reducir sus consecuencias en el medio ambiente mediante el uso de las nuevas tecnologías, especialmente de sensores.

De esta forma, el funcionamiento de la solución parte de la obtención de datos sobre temperatura, humedad o iluminación recogidos a través de los sensores de Internet de las Cosas (IoT) de alta precisión colocados en los cultivos. Estos dispositivos están conectados a unos servidores centrales mediante redes de datos que son gestionados desde la plataforma IoT de Telefónica, Kite Platform. Desde estos servidores centrales se analizan, mediante algoritmos, las mejores medidas de nutrientes, radiación fotosintética, irrigación y valores atmosféricos que son necesarios para cada cultivo en cada una de las fases de crecimiento. Una base de datos que ayudará al productor a mejorar la producción y asegurar los mejores parámetros de cultivo, sin necesidad de utilizar fertilizantes y sin tener que estar pendiente de la meteorología.

Según ha subrayado María Eugenia Bórbore, gerente de soluciones IoT y Vídeo de Telefónica, “este proyecto surge de aplicar la tecnología, como el machine learning, a un sector tan tradicional como es el agrícola”, a lo que añade que “junto con Vertical Green hemos desarrollado una solución integral que nos permite conectar los objetos gracias a la red Narrow Band IoT de Telefónica, mientras que la sensorización IoT nos asegura que los parámetros definidos por los agricultores se cumplen”. “Lo que intentamos -prosigue- es que la planta de producción esté lo más automatizada posible para que el agricultor la pueda controlar de forma remota”. “Además, la digitalización puede evitar la pérdida de cosechas por factores externos como la climatología o la aparición de patógenos, así como mejorar la calidad del alimento y reducir el tiempo que transcurre entre la recolección y su posterior consumo”.

Con esta solución el agricultor contará con “una herramienta que le va a permitir deslocalizar su producción”, así como “desestacionalizarla”, por lo que podrá “competir en mercados donde antes era inimaginable estar”. Y es que “se trata de cultivar en espacios controlados, lo que reduce el impacto medioambiental y el consumo de agua, logrando una producción sostenible de alta densidad en pequeñas zonas”, como ha explicado Hugo Scagnetti, quién pone un ejemplo de lo que se podría conseguir con este proyecto: “en un espacio de 90 metros cuadrados -equivalente a tres contenedores- podemos producir la misma cantidad de vegetales que en 10.000 metros cuadrados, o en una hectárea de tierra”.

Así, la innovación se ajusta a un cambio de paradigma en el sector agrícola: el de producir más cantidad con menos recursos. La solución Vertical Green de Smart Agro simplifica la logística y hace más sostenible la producción de alimentos, especialmente en zonas urbanas e interurbanas.

El nuevo sistema de cultivo también incluye un innovador y único sistema RHPA (Rotating High Pressure Aeroponic Irrigation), que permite cultivar a través de un sistema rotativo de tubos aéreos que, gracias al movimiento periódico de los cultivos, riega de forma uniforme todas las plantas evitando tener que dejar espacio a un mayor número de dispositivos de riego, lo que favorece el aprovechamiento del espacio, incrementa la producción en un 40% y reduce el consumo de agua en un 95%. Las boquillas del sistema de riego también incorporan una novedosa función que facilita la atomización del agua y el aire, lo que evita su obstrucción y reduce los costes de mantenimiento.

En el ámbito académico también se está impulsando esta tecnología y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha creado un doctorado industrial de 3 años, junto con Vertical Green y financiado por la Comunidad de Madrid (CAM), para investigar sobre el cultivo de la fresa, las posibilidades de la producción “vertical” para mejorar el cultivo en cuanto a calidad, suministro, eficacia y sostenibilidad, impulsando nuevos puestos de trabajo con una mayor cualificación en este sector.

Por su parte Marco Vazz, director técnico de Onubafruit, ha subrayado que entre los principales objetivos que persigue la cooperativa onubense está la “producción de fresas en la época del año que se desee, con el propósito de alcanzar una mayor rentabilidad”; así como “lograr una mayor eficiencia en relación al terreno, agua y fertilizantes necesarios para el cultivo”.

Otras ventajas, añade, serán que “no influirá el tipo de suelo al ser un cultivo indoor”, por lo que incluso las explotaciones “podrían instalarse en terrenos degradados, en desuso o no aptos para el cultivo de forma tradicional”.

Finalmente también destaca Marco Vazz ventajas de carácter “ergonómico” ya que “la recolección será más cómoda al poder estar el trabajador sentado mientras recolecta”.

Para Hugo Scagnetti la implantación de este tipo de soluciones es ya “imparable” en el sector agrícola, donde “se va a ir imponiendo paulatinamente en todo el mundo por todas las ventajas que conlleva”, a las que añade que, en el caso de la recolección de la fresa, “va a ser necesario un solo un trabajador -y cualificado- donde hasta ahora se requieren doce”.

Esta propuesta conjunta de Vertical Green y Telefónica Empresas cumple además con los requisitos establecidos en el programa de producción sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030.