Gremio evidencia caso de profesora que que no pudo vacunarse


Gremio evidencia caso de profesora que que no pudo vacunarse

LOCAL.- (Comunicado).- Con mucha molestia y desazón se manifestó una profesora con residencia en Chillán pero que labora en San Carlos.

Este martes 23 de febrero, luego de haber acudido temprano en la mañana a un Cesfam de Chillán para vacunarse, acorde al calendario anunciado por el gobierno que podrían hacerlo los profesores, se le dijo allí que asistiera al Campus Fernando May, que era el recinto habilitado para ello. Sin embargo, al llegar a ese lugar, un funcionario de la Seremi de Salud le  informó que debía acudir a San Carlos, por ser ese el lugar de su desempeño laboral. "Sus Directivos deberían haberle informado oportunamente al respecto" le señaló el profesional. Digamos que tampoco se ha instruido mucho de cómo obtener el Certificado de calidad de docente para el proceso vacunatorio.

Con el importante apoyo de su hijo, la docente fue trasladada en automóvil a San Carlos, al recinto del Liceo Politécnico como local de vacunación, siendo a esa altura ya cerca de las 16:00 hrs. 

Cabe señalar que el lunes 22, a pocas horas de partir la vacunación a docentes y asistentes de la educación, el stock entregado por Salud a ese recinto se agotó, por lo que el propio alcalde, Sr. Pedro Méndez, debió acudir al lugar y dar las explicaciones y las correspondientes disculpas del caso a las personas en fila, la que cubría casi una cuadra de calle Serrano. El Edil  invitó a las personas a concurrir cualquier otro día, no solo en el horario para funcionarios de la educación como se había anunciado. 

En las afueras del recinto, la profesora se encontró con otras dos colegas con quienes hizo fila para su vacunación. Sin embargo no pudieron recibir el tratamiento, pues se les explicó que se deben contar con 5 pacientes para recibir el medicamento, ya que los envases de esta vacuna contienen el equivalente a 5 dosis y si faltan pacientes, el saldo de dosis se pierde irremediablemente. Ante ello la inspectora general del Establecimiento intercedió por ellas señalando a la funcionaria de salud que eran 3 docentes las que estaban a la espera. Sin embargo la funcionaria de salud se negó a realizar el procedimiento, pues es una instrucción de nivel superior.

Ya más desalentada aún, la profesora regresó a Chillán, donde, a la altura del supermercado Jumbo, el vehículo fue detenido por fiscalizadores de la Seremi de Salud. Las ocupantes presentaron confiadamente el Certificado del Mineduc con el cual se ha dicho que basta para justificar desplazarse en cuarentena comunal. Sin embargo el funcionario de la Seremi de Salud les dijo “Ah, nooo, ustedes se andan paseando de comuna en comuna en cuarentena. Esto es para cursarles una multa de más de cien mil pesos”. Afortunadamente, a pesar del pésimo trato del funcionario, dicha multa no se concretó y pudieron continuar el desplazamiento rumbo al hogar. Con esto, la sufrida profesora no quiere saber más de vacunas ni permisos ni nada. 

Es de esperar que las autoridades de salud, educación y municipales puedan realizar una labor mucho más coordinada, coherente y cercana a la gente, desplegando verdaderos esfuerzos en bien de los profesionales de primera línea, como lo son los profesores de Chile.