Huerta orgánica: 6 plantas contra las plagas


Huerta orgánica: 6 plantas contra las plagas

AGRO.- ( ).- A nadie le gusta levantarse a la mañana, ir a ver la huerta y encontrarse con los tomates colonizados por arañuelas, las lechugas picadas o los kales invadidos por pulgones. A la hora de proteger tus cultivos, existen algunas especies vegetales que, por su color o su aroma, funcionan como aliadas porque repelen plagas o porque atraen insectos benéficos que atacan a los indeseados. Incorporarlas es una forma de mantener a “los bichitos” a raya sin que tengas que usar productos químicos. En esta nota te presentamos seis de ellas y te contamos qué cuidados necesitan.

Caléndula

Caléndula: existen distintas tonalidades que van desde el amarillo hasta el naranja.

Calendula officinalis

La flor nacional de Holanda atrae insectos benéficos, es muy rústica y actúa como planta trampa de áfidos (pulgones). La ventaja adicional es que puedes consumir sus pétalos crudos en ensaladas o secos y molidos, como un sustituto del azafrán.

Se siembra en almácigos durante el verano y el otoño. Una vez que las plantas están instaladas, se resiembran solas con facilidad. Requiere exposición a pleno sol, suelos bien drenados y ricos, aunque se adapta bien a casi todos los suelos. Es resistente a la sequía. La distancia de plantación debe ser de 20 cm y es ideal para ubicar en la cabecera de los canteros.

Copete

El copete tiene efecto repelente de plagas del follaje y del suelo. Se siembra entre agosto y octubre y se cosecha entre octubre y diciembre.

Tagetes sp.

Es el compañero perfecto de los tomates, porque los protege de los nemátodos, animales diminutos en forma de gusano que habitan el suelo y atacan sus raíces. Originaria de México, es una flor muy aromática de colores cálidos que van del amarillo al castaño rojizo. Puedes cultivarla en macetas junto a pequeños tomates cherry. Sus pétalos se consumen como acompañamiento de arroces sin la parte blanca.

Ajo

Al ajo (Allium sativum) es bueno asociarlo con rosales, crucíferas y berenjenas porque repele a los áfidos o pulgones.

Allium sativum

Con el aroma de sus aceites esenciales, confunde a las plagas y las disuade. En otoño, se plantan los dientes con la punta hacia arriba y de cada diente saldrá una cabeza entera. En las zonas muy frías, la plantación se realiza a fines del invierno. Es importante seleccionar los más grandes y saludables y plantarlos cuando sea luna menguante.

Tolera un poco de sombra, pero prefiere desarrollarse al sol. El suelo debe tener buen drenaje y ser suelto. La incorporación de materia orgánica en forma de compost maduro garantiza una buena cosecha. Plántalo en hoyos o en líneas, en una pequeña zanja de 5 cm de profundidad, a una distancia de 15 cm entre plantas. Cubre los dientes de ajo con tierra y una cobertura vegetal. A partir de la cuarta semana, vas a observar los brotes que crecen entre la cobertura. Crecen lentamente durante el invierno, pero en la primavera su desarrollo se acelera. Si lo que quieres es obtener ajos tiernos, la separación entre plantas puede reducirse a 5 cm. Coséchalos cuando las tres cuartas partes del follaje empiezan a ponerse amarillas y toman un aspecto pajizo. Resguarda los bulbos del sol en un lugar seco y fresco, y cuando hayan pasado de cuatro a seis semanas, ya estarán secos para limpiarlos y almacenarlos para consumirlos más tarde.

Albahaca

La albahaca, en la huerta, no solo es una exquisita aromática: además repele a la chinche fétida, a las moscas y mosquitos.

Ocimun basilicum

Es la aliada perfecta para los tomates y funciona como su gran protectora. Además, es muy resistente a plagas y enfermedades, aunque las plantas débiles pueden ser atacadas por hormigas, mosca blanca y orugas.

Se siembra en almácigos, a partir de septiembre, y se trasplanta al lugar definitivo cuando las plantitas alcancen los 10 cm. Requiere exposición soleada y prefiere un suelo suelto y nutritivo. Se trasplantan a 30 cm de distancia entre plantas. Pasado un mes del trasplante, poda las extremidades para favorecer el desarrollo de las yemas laterales. Aplica coberturas y riega de forma moderada. Crece saludablemente en invernaderos y jardines de invierno. Con buen sustrato, se desarrolla sin problemas en macetas y jardineras. ¿Cómo cosecharla? Corta con cuidado con la uña o con tijera las hojas que vayas a consumir.

Romero

Al romero, es bueno reservarle un lugar en el cerco porque es muy atractivo para las abejas y protege de los vientos a los otros cultivos.

Rosmarinus officinalis

Además del exquisito sabor que le dan a las carnes, los aromas de sus aceites esenciales, como los del ajo, tienen un efecto disuasivo para las plantas. Si lo usas como cerco, también protege a los otros cultivos de los vientos y sus flores atraen a las abejas.

Requiere exposición a pleno sol, prefiere los suelos algo calcáreos y livianos y riego moderado. Necesita poco o nulo abonado. Tiene un punto máximo de floración en la primavera, que se extiende con menor intensidad durante todo el verano. Si está en el suelo y la exposición correctos, soporta las podas sin inconvenientes. Cosecha con tijera, por la mañana, antes de que el calor impacte el follaje. Para conservarlas secas, recolecta las ramas en verano.

Ruda

La ruda, por sus hojas aromáticas, repele plagas de la huerta.

Ruta chalepensis

Sus hojas aromáticas repelen plagas que atacan a las plantas hortícolas. En muchas culturas, es una planta asociada a la buena suerte y con efectos protectores del hogar. Exige pleno sol, suelos profundos y ricos, y riegos frecuentes. Se propaga por semillas y división de matas (en otoño) y se siembra en primavera. Un plus: es vermífuga y, en infusión, es útil para tratar los espasmos gastrointestinales, aunque no debe usarse con niños menores de 6 años porque puede ser tóxica.

AUTOR: Gabriela Escrivá, técnica en Floricultura y Jardinería (UBA) y especialista en huerta orgánica.