SAN CARLOS: COMUNA AGROALIMENTARIA


Comentario

Escribe Mario San Martín Aliaga

El capital humano de la comuna, que suena un tanto frío, no es otra cosa que la forma en que hace referencia nuestra Política Agroalimentaria a nosotros mismos.
Este capital humano disperso y cada uno en lo suyo, no tienen más atractivo que el individualismo que sobra en todas partes. Pero, este mismo capital humano, nosotros, con una sola idea de progreso y desarrollo podemos transformarnos en una fuerza capaz de torcer cualquier tendencia negativa, salir airosos de problemáticas tan complicadas como el futuro de nuestros jóvenes ó como el desarrollo que la agricultura requiere con urgencia.
Si durante mucho tiempo la cara del desarrollo fue el comercio, los tiempos que hoy corren nos plantean otras propuestas, como la agricultura con todos sus procesos y valores agregados.
RESULTADO DE LA MESA PUBLICO- PRIVADO
Si a través de la mesa publico – privado de San Carlos ya se a concordado en una definición: San Carlos Comuna Agroalimentaria y se cuenta con una Política Económica productiva, es importante la divulgación de esta información directamente en los grupos organizados y también a través los medios de publicidad. Pero más allá de la noticia es relevante informar a la ciudadanía. Esta información debe llegar a la comunidad de manera didáctica, en lenguaje apropiado y de una manera positiva y optimista.
La comunicación que hoy nos hace falta debe incluir temas relacionados con el desarrollo, que se divulguen planes, directrices y orientaciones concretas para ganarnos la confianza de los jóvenes y que estos sean capaces de ver un futuro posible en este valle de Itihue y no sean atraídos por el neón y las escaleras mecánicas de una urbe que no aguanta más.
La cuestión es que esta Política Económica de Desarrollo Productivo sólo se hará realidad cuando se propague en todos los ámbitos. Cuando ancianos y jóvenes, mujeres y hombres de esta tierra sepan claramente hacia donde vamos.
ACTORES DE NUESTRO FUTURO
En suma no es el territorio, ni la comuna, sino su gente la que debe lograr las habilidades que el mundo de hoy exige y asumir un trabajo planificado.
Es su gente, nosotros, quienes debemos entender que el progreso pasa por una actitud más que por una declaración. Que la actitud es una forma constante y actualizada de ser actores principales del esperado desarrollo, tarea urgente para todos los que vivimos en este valle de Itihue.