Jueves 19 Octubre 2017

 siguenos en facebook  siguenos en Twitter  siguenos en Google+ sígueme en Instagram          

Restaurante italiano refuerza proyecto turístico de la Viña Chillán

Una pareja joven de italianos, conformada por Denise y Giorgio Ndou, ella con experiencia en hoteles boutique en Europa,

y él cocinero-chef, aceptaron la invitación de los suizos Rudolf Ruesch, Karin Lenz-Maier y Roland Lenz, que son los dueños de la Viña Chillán, que funciona desde 1998 en Bulnes, y se radicaron en la zona, para rehabilitar el restaurante que formó parte del proyecto original de la viña.

Luego de un año de trabajo y con el local y cocina completamente remozados, este sábado realizaron la inauguración del reaturante bautizado como La Favola -traducido del italiano "fábula" o "cuento de hadas"- que se ubica en el kilómetro siete del camino Bulnes-Tres Esquinas, anexado a la bodega de la viña.

A la actividad asistieron el embajador de Suiza, Edgar Doerig; el alcalde de Bulnes, José Hidalgo; concejales e invitados. En la ocasión, Doerig felicitó a los dueños de la Viña Chillán por instalarse en Chile y en un lugar "tan hermoso" como Bulnes. Dijo que ya son dos las viñas de propietarios suizos que destacan en Chile - la Chillán y la Von Siebenthal - y les deseó éxito a los italianos con su restaurante.

El alcalde de Bulnes señaló que para la comuna es un orgullo contar con la viña y su proyecto turístico, que ensambla a la perfección en el plan de la comuna para fortalecer el turismo. Agregó que se están haciendo convenios con los alcaldes de Pinto y de Quiillón, para que los turistas que atraen estas comunas, en especial los extranjeros, puedan también llegar a Bulnes, con lo que se potencian industrias como las longanizas, quesos y vinos. "Un restaurante de este nivel ayuda en esta tarea", señaló.

El proyecto
Los anfitriones explicaron el proyecto culinario, que busca aportar con la cultura gastronómica italiana a la Región. En este entorno, como suponían los invitados, el fuerte serán las pastas y las carnes, pero la innovación consistirá en hacer una interpretación especial de la gastronomía típica chilena.

El chef destacó que los productos que ofrece el restaurante son locales y frescos, que las pastas se hacen a mano: "El proyecto quiere ser un aporte al turismo, al enoturismo, y promover la buena comida italiana, basados en productos de la Región, como sus carnes y frutas. También queremos entregar un producto nuevo, basado en los platos típicos de acá".

Otro aspecto del restaurante es que tiene una fuerte influencia de la viña y los platos se maridan con las especialidades de la Viña Chillán, que se caracterizan por ser muchas, lo que se presta para que los comensales puedan catar.

El restaurante antiguo fue remodelado completamente, quedando como nuevo. Está adosado a la bodega de la viña y conforma un núcleo con la casa de huéspedes que cuenta con 6 habitaciones, familiares y matrimoniales.

Denise, que habla 6 idiomas - italiano, alemán, francés, inglés, español y ladino- señala que se trata de un restaurante de precios intermedios -entre $7 y $13 mil por plato- que por su ubicación atiende en régimen de "reservas".

Sus dueños esperan que mantenga un nivel similar al que tuvo originalmente, en que han llegado a sus mesas los presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

Los propietarios de la viña tienen una instalación similar en un sector rural de Suiza, cuya estrategia de venta es contar con 3 mil clientes fidelizados, que les compran su producto suizo y parte de lo que importan desde la Viña Chillán en Ñuble.

La actividad terminó con un cóctel, donde se pudo probar algo de la mano de los empresarios gastronómicos italianos. Desde ya, sus panes artesanales, que eran dignos de fotografías, causaron sensación entre los asistentes, que comentaron eran sensacionales.

Se pudo apreciar la nueva ambientación del restaurante, que resulta muy acogedora y luminosa, y luego, Rudolf Ruesch, el suizo que ya se ha aclimatado a esta zona donde vive desde 1998 y ya ha formado familia con una chilena, agasajó a los asistentes en la bodega.

Allí comentó de su última creación, que es un vino que mezcla Cabernet, Merlot, Malbec y Pinot Noir, que tiene como nombre Selección. Antes, en los aperitivos, había primado su ya conocido vino "Vida Loca", un producto de cepa Zinfandel vinificado como blanco, frutoso, que recuerda al durazno, y una de las diez variedades de blancos, tintos y rosé que se exportan a Europa y Asia.

 

Revise si tiene excesos de cotizaciones 

DISPONIBLE02